¡Hasta San Antón Pascuas son!

Si te escudas en este dicho popular para continuar con los excesos tras la Navidad, está bien, pero ya pasó también San Antón. Así que, ¿qué tal si nos ponemos las pilas y hacemos realidad uno de esos propósitos típicos de Año Nuevo? Sí, ese, el archiconocido “voy a cuidar mi alimentación”. Para ello tengamos en cuenta algunas pautas que, aunque probablemente ya nos suenen, seguimos sin llevar a cabo.

  1. Se trata de comer mejor, evitar alimentos procesados y elegir en su lugar lo que últimamente se define como “comida real” o “Real food”. Puedes comenzar por quitar menos envolturas y más cáscaras o peladuras.
  1. Incluye más frutas, verduras, legumbres y cereales naturales enteros en tu dieta. A la hora de picotear entre horas puedes usar frutos secos naturales o tostados preferiblemente sin sal.
  1. Intenta llegar a beber los 2 litros de agua recomendados en el día y elimina los refrescos cargados de azúcar y el alcohol del tipo que sea (incluidos vino y cerveza). Puedes usar infusiones sin azucarar para alcanzar tu objetivo de hidratación diaria.
  1. Planifica las comidas de cada semana con antelación, elabora una lista de la compra en función de tu plan y de esta forma evitarás comprar cosas innecesarias y probablemente poco saludables (importante también ir a comprar sin hambre). Comerás mejor y desperdiciarás menos comida.

Pero por favor, hazme caso, no recurras a dietas milagro con las que únicamente conseguirás empeorar tu salud. Come sano y equilibrado y mantente activo, olvidando el sedentarismo. Y si necesitas ayuda estaremos encantados de guiarte en tu camino.

Nuria Barrionuevo Madrid
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética
Colegiada Nº MU00013

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